Actualizado (UPDATED) el 6 de octubre de 2017
Después de un largo día finalmente llegas a casa para relajarte. Estás en pijama, en cama y estás apunto de dormir… pero primero necesitas echar un último vistazo a tu celular o iPad mientras estás acostada. Tres horas después aún estás revisando tus emails y poniéndote al día con los chismes de las celebridades. ¿Suena familiar?
Le ocurre hasta la mejor de nostras, pero resulta que ese pequeño e inocente tiempo que pasas con tu teléfono puede estarte haciendo más mal que bien. No es enteramente tu culpa— estos días nuestros celulares funcionan como nuestros libros, revistas, TV, notepad y hasta nuestros despertadores.