10. Cambia tu rutina
Los depredadores sexuales suelen ser buenos acosadores. Ya sea en tu ida a correr de todas las mañanas, cuando haces tus compras del supermercado o en el momento que paseas a tu perro; puedes cambiar temporalmente tu rutina. No hagas que tu vida sea tan predecible que el criminal sepa cuándo atacar. Como dicen: la variedad es la sal de la vida.