Psicología inversa y otros trucos asombrosos para padres-MainPhoto

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Actualizado (UPDATED) el 5 de Junio de 2018

Criar hijos es aterrador, estresante y exhaustivo; cualquiera que te diga lo contrario, es porque jamás lo ha intentado. Es completamente normal sentirse abrumada y totalmente fatigada por la crianza de los hijos. De hecho, hasta hay una condición llamada SMA: Síndrome de la Madre Agotada. Los psicólogos Rick Hanson,ph.D, y Jan Hanson, MS, autores del libro Mother Nurture: A Mother’s Guide to Health in Body, Mind, and Intimate Relationships, explican en él que el SMA, ocurre cuando una mamá queda demasiado exhausta después de tener hijos, y se vuelven susceptible a enfermarse, experimenta dolor físico, fatiga constante, pérdida de nutrientes, depresión y más.

Por momentos, quizá te preguntes si puedes con todo lo que conlleva ser madre. Alerta de spoiler: Claro que puedes. Y afortunadamente, hay muchísimos trucos y atajos para ayudarte a sobrevivir el día en una sola pieza, e incluso para sentirte segura sobre tus habilidades como madre.  Ya sabes, como esa mamá en el patio de juego que se ve como si tuviera todo el arsenal (literal y figurativamente). Seguro, quizá sea una súper mamá, o puede ser que aprovecha todos los trucos de maternidad que existen, para hacerlo parecer un poco más fácil.

Comencemos con la psicología inversa, porque todas hemos intentado ésta una o dos veces, y si no la has intentado, te la estás perdiendo. De acuerdo con Health Guidance.org, la psicología inversa es cuando tú, “dices algo o respondes a algo de manera opuesta a lo que en verdad piensas, para obtener la respuesta opuesta de la otra persona”. ¿Confundida? Cuando se trata de tus hijos, básicamente significa decirles algo que es completamente opuesto a lo que de hecho quieres que hagan. Por ejemplo, si dices “no comas esos chicharos, solo quiero que comas tus papás a la francesa”, en realidad quieres que tus hijos se coman todos sus chicharos. O si dices, “no hay manera de que te pongas esa pijama para cuando cuente 10”, y esperas que ellos se muevan tan rápido, solo para demostrar que estás equivocada. Créenos, siempre funciona.

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